martes, 22 de noviembre de 2011

LA CONCIENCIA EN EL SUEÑO

 
Voy a comentaros la opinión que tengo sobre la continuidad de conciencia en el sueño. 

Se suele decir que cuando dormimos perdemos completamente la conciencia, definiendo a la conciencia como el conocimiento que tenemos de nosotros mismos y de nuestro entorno. Yo añadiría que mientras dormimos perdemos la conciencia “en el plano físico”, es decir, desde la perspectiva del cuerpo físico, ya que la conciencia de todos y cada uno de nosotros/as no se pierde. Probablemente continúe en otros planos de existencia aunque no seamos “conscientes” (valga la redundancia) de ello.

La inmensa mayoría de seres encarnados tenemos nuestra conciencia localizada en el cerebro físico y mediante los sentidos respondemos a los estímulos que provienen del exterior, pero al mismo tiempo disponemos de otros cuerpos o vehículos que sirven para mantener contacto con los otros planos de existencia.

Según el grado evolutivo de cada uno, la conciencia se puede focalizar conscientemente de un plano a otro, es decir, determinadas personas pueden a voluntad ser conscientes en el plano físico y en algún otro momento serlo, por ejemplo, en el astral, no perdiendo en ningún momento la continuidad de conciencia de un plano al otro. Es como sintonizar una emisora de radio, se van sintonizando diferentes canales según se gira el dial. El oyente siempre se encuentra en el mismo sitio pero se van recibiendo emisoras diferentes.

Para los que no poseemos esta facilidad (porque nuestro estado espiritual no se encuentra todavía suficientemente evolucionado), la única manera de tomar contacto con los otros planos de existencia es mediante el sueño, aunque la inmensa mayoría tampoco recordemos esas vivencias.

¿Cómo y por qué sucede así?

La explicación podría venir por el hecho de que, cuando nos dormimos, nuestro cuerpo se relaja y con él sus sentidos, quedando estos en un estado de semidesconexión, permitiendo al cerebro no responder a estímulos externos y facilitando así la desfocalización de la conciencia en el cerebro, pudiendo de esta manera enfocar la misma en otros planos de existencia.

Durante lo que se denomina “estado de vigilia” miles de estímulos externos bombardean nuestros sentidos. Estos son transmitidos con celeridad a nuestro cerebro que en constante actividad impide a la conciencia escapar de él.

Entonces, si no perdemos la conciencia, ¿por qué la mayoría de personas no recordamos nuestros sueños?

Es una cuestión de ser conscientes o no del momento pienso yo. Nos pasamos la mayor parte del día creyendo que somos autoconscientes en todo momento, pero no es cierto. Muchas cosas las realizamos como autómatas y por costumbres o hábitos, lo cual permite que se realicen sin prestar atención. Sin atención no se fijan los recuerdos en la memoria y lógicamente cuando queremos volver a ellos no los recordamos porque no han sido convenientemente registrados. ¿Quién se acuerda de una cosa tan banal como lo que cenó hace dos semanas? o de ¿cómo iba vestido hace un mes?...; pero lo que probablemente no olvidará nunca es el día de su aniversario. Es cuestión de focalizar la atención en un punto y así fijarla en la memoria del cerebro.

En el momento del sueño aún se acentúa mas este aspecto, motivo por el cual la mayoría de personas no recordamos los mismos, o a lo sumo, pequeños detalles mezclados con recuerdos del día anterior y pequeños aspectos que rápidamente se nos olvidan al poco tiempo.

Por otro lado si a voluntad no podemos controlar durante el sueño nuestra conciencia, tampoco podremos tener recuerdo de lo vivido en los otros planos de existencia. 

Me explico.

El cerebro físico está preparado para responder a los estímulos que le proporcionan los sentidos. Entonces cuando la conciencia retorna al plano físico llena de experiencias de un plano que “no es físico”, no podrá tener constancia de las mismas. ¿Cómo el cerebro, una herramienta que solo funciona en el plano físico, va a poder expresar lo vivido en otro plano de existencia? Sería algo parecido a intentar hacer entender a un ciego la diferencia entre el verde y el rojo, o a un sordo el canto de un ruiseñor y el ladrido de un perro. Sin un instrumento adecuado no hay posibilidad de contactar con esa realidad. El vehículo astral es el que nos puede permitir interpretar el plano astral, y si no somos capaces de mantener una continuidad de conciencia entre un plano u otro, no podremos registrar esas experiencias, por lo que no tendremos recuerdo de las mismas.

Este podría ser un motivo (entre otros) de que la mayor parte de personas no recordemos nuestras experiencias en otros planos de existencia.

Adjunto a continuación un fragmento de texto que corre por internet y que se atribuye a H.P. Blavatsky y que trata de la conciencia y del sueño:


“...Hay tres centros principales en el Cuerpo del Hombre: el Corazón, la Cabeza y el Ombligo; el Corazón, como se ha dicho, es el centro de la Consciencia Espiritual; la Cabeza es el Centro de la Consciencia Psíquica; y el Ombligo es el centro de la Consciencia Kâmica. Cualquiera de estos dos puede ser positivo y negativo mutuamente, de acuerdo al predominio relativo de los Principios y por lo tanto de los órganos de manifestación en este plano.

El significado de las palabras positivo y negativo a ese respecto es el mismo que les asigna la ciencia eléctrica. La corriente fluye del positivo al negativo, o la impresión es hecha por el positivo sobre el negativo.

Por ejemplo: el aura de la Glándula Pineal vibra durante la actividad de la Consciencia en el Cerebro y muestra el juego de los siete colores. Esta perturbación septenaria y juego de luces alrededor de la glándula pineal se reflejan en el Corazón, o más bien en el aura del Corazón, la cual es negativa respecto al cerebro en el hombre ordinario. Esta aura vibra entonces e ilumina los siete cerebros del Corazón, así como la de la Glándula Pineal ilumina los siete centros en el Cerebro.

Si el Corazón pudiese a su vez, convertirse en positivo e impresionar al Cerebro, la Consciencia Espiritual podría ponerse en contacto con la Consciencia Inferior.

La Consciencia Espiritual está activa durante el sueño profundo, y si los “sueños” que ocurren en el así llamado sueño sin sueños pudieran ser grabados por el Corazón en el Cerebro, tu Consciencia ya no estaría restringida dentro de los confines de tu vida personal...".


2 comentarios:

  1. Me encantó Dani, tus entradas siempre están llenas de sabiduría.

    Un abrazo y gracias por compartir.

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  2. Gracias Adri por tu visita y por tus siempre amables palabras.

    Un abrazo

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