A continuación podéis leer un artículo de Max Heindel que, aunque algo largo, es bastante ameno. Nos ofrece una pequeña visión del mas allá desde el enfoque Rosacruz. Si alguien estuviese interesado en obtener mas información sobre esta filosofía, puede acceder a alguno de los enlaces al final de página.
- - - - -
"Hay más cosas en el Cielo y en la Tierra de los que son soñados en su filosofía."
El estaba sentado en el jardín devastado de un viejo monasterio mirando el desorden de flores y maleza, frutos del cuidado y del descuido; lo último parecía imponerse porque la guerra había alejado a los dueños originales, ya que los soldados que acamparon ahora ahí no tenían tiempo para flores.
El no era uno de ellos, él era un cautivo, un espía. Capturado con papeles importantes, él había sido sentenciado a ser fusilado, y estaba ahora esperando por el pelotón de fusilamiento que pondría fin a todo.
¿Pero pondría esto fin a todo? Qué pregunta tan descabellada. El fue educado en creer en un más allá, pero poco después de haber entrado a la Universidad se unió a la actitud mental general, la mentalidad científica de esa institución. La critica superior había comprobado el engaño de la Biblia. En la sala de disección se hizo evidente la maquinaria mecánica del cuerpo, la química podía explicar la acción y reacción del organismo. La psicología ofrecía una amplia y suficiente solución de las maravillas de la mente; en pocas palabras, se demostró que el hombre era una máquina que se movía y pensaba, aun capaz de perpetuarse a sí mismo por medio de descendencia, que prosigue con el trabajo cuando la máquina progenitora está gastada y lista para la chatarra del cementerio. Soberano o súbdito, amo u hombre, santo o pecador, todos son nada más que sombras en la pantalla del Tiempo.


