A continuación podréis leer un texto de Carmen Santiago, el cual me agradó en extremo. Ha sido extraído de la red social Tendencia Vital
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Somos el Alma, la Conciencia expresándose a través de un instrumento –
la personalidad - compuesto por el cuerpo, las emociones y el
intelecto. Sucede que cuando estamos plenamente identificados con el
instrumento, sólo nos interesan las cosas de su mundo: la fama, el
dinero, el nombre, las posesiones, etc. Pero cuando nos reconocemos como
la conciencia que habita el cuerpo empezamos a descubrir esa otra
realidad que nos hace trascender este mundo y desarrollamos otro
conjunto de valores que le aportan a la vida un brillo y un significado
especial. Iniciamos así el descubrimiento de nuestra conciencia
inmortal.
La dualidad de “alma y cuerpo”, que aparentemente divide el mundo en dos partes, una superior, inmortal y divina y la otra inferior, mortal, perecedera está presente en todas las tradiciones espirituales de la humanidad.
La dualidad de “alma y cuerpo”, que aparentemente divide el mundo en dos partes, una superior, inmortal y divina y la otra inferior, mortal, perecedera está presente en todas las tradiciones espirituales de la humanidad.





